Colectivo Anticapitalista de Burgos
La irrupción de IMAGINA en los últimos comicios municipales de Burgos causó estupor y malestar en el medio conservador de la ciudad. Por el contrario generó alegría y esperanza entre la población progresista.
Cuatro años después y en vísperas de la nueva convocatoria de mayo, las renuncias a repetir legislatura por parte de Antea Izquierdo y Eva de Ara son calificadas por diversos analistas y aficionados a la estrategia como “desgaste”. Así el Diario de Burgos habla de un desgaste que quieren proyectar sobre una candidatura municipalista aunque ésta recientemente presentó públicamente su renovada voluntad de repetir apuesta electoral apoyándose en la sociedad organizada y en los organizaciones que lo integran; IU, Equo, Pcas-Tierra Comunera, Eirene y el Colectivo Anticapitalista. Es esa voluntad la que temen.
miércoles, 13 de febrero de 2019
lunes, 11 de febrero de 2019
La Marcha Parda a Madrid-2019 versus la Marcha de la Dignidad-201
Acacio Puig
El 11 de febrero, fotos, cifras y polémicas varias en torno al resultado de la Marcha Parda a Madrid del domingo 10 de febrero.
Fotos de familia, desavenencias fotográficas entre los partidos participantes, soflamas brutales de los nuevos jóvenes líderes inflamados de patrioterismo…y cuidadosa elección de Albert Rivera al posar junto a notables como Vargas Llosa y le petit Manuel Valls.
Las consignas las esperadas, los ¡vivas!, extensibles a las fuerzas del orden (policías varias y guardia civil), el objetivo común el “echar al traidor y okupa… y convocar de inmediato nuevas elecciones generales”. Y mucha ¡España-España!
En cuanto a participación, los medios de la derecha dan por cierta la cifra de 200.000 participantes que acordaron los convocantes y transmitieron a sus voceros (hace apenas una hora, en COPE se consideraba ridícula la de 45.000 proporcionada por la Delegación de Gobierno.
Para quienes participamos en 2014 en la Marcha de la Dignidad, que también Concluyó en Colón-Madrid (pero que a diferencia de esta fue muy hostigada por antidisturbios, con saldo de 40 detenidos y ejemplar expresión de dignidad a cargo del Coro de la Solfónika) la irritación de la derecha ante las cifras dadas oficialmente, no puede por menos que provocar nuestra hilaridad.
El 11 de febrero, fotos, cifras y polémicas varias en torno al resultado de la Marcha Parda a Madrid del domingo 10 de febrero.
Fotos de familia, desavenencias fotográficas entre los partidos participantes, soflamas brutales de los nuevos jóvenes líderes inflamados de patrioterismo…y cuidadosa elección de Albert Rivera al posar junto a notables como Vargas Llosa y le petit Manuel Valls.
Las consignas las esperadas, los ¡vivas!, extensibles a las fuerzas del orden (policías varias y guardia civil), el objetivo común el “echar al traidor y okupa… y convocar de inmediato nuevas elecciones generales”. Y mucha ¡España-España!
En cuanto a participación, los medios de la derecha dan por cierta la cifra de 200.000 participantes que acordaron los convocantes y transmitieron a sus voceros (hace apenas una hora, en COPE se consideraba ridícula la de 45.000 proporcionada por la Delegación de Gobierno.
Para quienes participamos en 2014 en la Marcha de la Dignidad, que también Concluyó en Colón-Madrid (pero que a diferencia de esta fue muy hostigada por antidisturbios, con saldo de 40 detenidos y ejemplar expresión de dignidad a cargo del Coro de la Solfónika) la irritación de la derecha ante las cifras dadas oficialmente, no puede por menos que provocar nuestra hilaridad.
domingo, 10 de febrero de 2019
Marx...en Burgos. Vídeo.
Como ya os contamos en su momento , hace unos dias Marx volvió a la tierra por unos instantes para desmentir no tanto que él estuviera muerto como que lo estuvieran sus ideas. Sin embargo, por un error burocrático en lugar de acabar en el Soho londinense... ¡Acabó en Burgos!
Las y los que presenciamos esos instantes nos quedamos con un estupendo recuerdo. Para quienes no pudisteis conocer en persona a Marx...os dejamos este pequeño vídeo.
lunes, 4 de febrero de 2019
El juicio a l@s independentistas es un Juicio a la democracia
Por Martí Caussa
(Tomado de Viento Sur, VS)
El viernes 1 de febrero, con el traslado de los 9 presos y presas políticas independentistas hacia Madrid se ha iniciado la cuenta atrás definitiva del juicio a la democracia. Las nueve personas se enfrentan a acusaciones fiscales de rebelión o de rebelión y malversación que suman 156 años de cárcel.
El mismo día han comenzado las movilizaciones en Catalunya. Por la mañana apoyando desde las carreteras a los presos cuando eran trasladados a Madrid y por la tarde con concentraciones y manifestaciones en muchas ciudades.
Toda persona que examine objetivamente los hechos acaecidos entre el 20 de septiembre y el 27 de diciembre de 2017 comprobará que no hubo ninguna rebelión, por la sencilla razón de que no hubo ninguna violencia. Hubo manifestaciones, desobediencia civil, un referéndum multitudinario, una huelga general de país y una declaración de independencia sin efectos prácticos. Todas ellas acciones pacíficas en defensa de la libertad que no deberían estar penalizadas y, aún menos, ser objeto de peticiones fiscales tan desorbitadas.
(Tomado de Viento Sur, VS)
El viernes 1 de febrero, con el traslado de los 9 presos y presas políticas independentistas hacia Madrid se ha iniciado la cuenta atrás definitiva del juicio a la democracia. Las nueve personas se enfrentan a acusaciones fiscales de rebelión o de rebelión y malversación que suman 156 años de cárcel.
El mismo día han comenzado las movilizaciones en Catalunya. Por la mañana apoyando desde las carreteras a los presos cuando eran trasladados a Madrid y por la tarde con concentraciones y manifestaciones en muchas ciudades.
Toda persona que examine objetivamente los hechos acaecidos entre el 20 de septiembre y el 27 de diciembre de 2017 comprobará que no hubo ninguna rebelión, por la sencilla razón de que no hubo ninguna violencia. Hubo manifestaciones, desobediencia civil, un referéndum multitudinario, una huelga general de país y una declaración de independencia sin efectos prácticos. Todas ellas acciones pacíficas en defensa de la libertad que no deberían estar penalizadas y, aún menos, ser objeto de peticiones fiscales tan desorbitadas.
viernes, 25 de enero de 2019
Fuera las zarpas golpistas de Venezuela
Por Acacio Puig
El 23 de enero Juan Guaidó presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, iniciaba un golpe de estado cuyas consecuencias son a día de hoy imprevisibles.
Golpe perpetrado hace mucho tiempo, con intensa artillería mediática -antaño contra Chávez y posteriormente contra Maduro- el pasado 22 de enero la administración norteamericana daba el tiro de salida a través del comunicado de Mike Ponce, vicepresidente de Donald Trump, comunicado profusamente difundido en redes.
El golpe contó desde el primer momento con el incondicional apoyo de todos los lacayos del imperio en el continente latinoamericano: desde la OEA al conocido como Grupo de Lima; y toda la nueva extrema derecha liderada por gentuza como Bolsonaro, el actual presidente de Brasil, acudió puntualmente a la cita de reconocimento de Juan Guaidó como “presidente” de Venezuela desde el mismo 23 de enero.
El 23 de enero Juan Guaidó presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, iniciaba un golpe de estado cuyas consecuencias son a día de hoy imprevisibles.
Golpe perpetrado hace mucho tiempo, con intensa artillería mediática -antaño contra Chávez y posteriormente contra Maduro- el pasado 22 de enero la administración norteamericana daba el tiro de salida a través del comunicado de Mike Ponce, vicepresidente de Donald Trump, comunicado profusamente difundido en redes.
El golpe contó desde el primer momento con el incondicional apoyo de todos los lacayos del imperio en el continente latinoamericano: desde la OEA al conocido como Grupo de Lima; y toda la nueva extrema derecha liderada por gentuza como Bolsonaro, el actual presidente de Brasil, acudió puntualmente a la cita de reconocimento de Juan Guaidó como “presidente” de Venezuela desde el mismo 23 de enero.
lunes, 14 de enero de 2019
Extrema derecha, ¿Vox, ¿un fenómeno europeo?
10/01/2019 | Jordi Muñoz
Uno de los tópicos más repetidos desde la emergencia electoral de Vox en Andalucía es que, finalmente, España se asemeja al resto de países europeos y ya dispone de su propio partido de derecha radical como tienen en Francia, Italia, Suiza, Austria, Alemania, Grecia, Suecia o Noruega, entre otros. Ya somos plenamente europeos, dicen algunos analistas españoles. Y, junto con el tópico más o menos ocurrente, vienen también los análisis precipitados.
De inmediato recurrieron a las plantillas de análisis que se han aplicado a aquellos países. Son esquemas de interpretación que nos hablan de votantes de clases trabajadoras, muchos de ellos antiguos votantes de la izquierda, que basculan hacia la extrema derecha como reacción, fundamentalmente, a la inmigración. Son los perdedores de la globalización, que compiten con los nuevos inmigrantes por puestos de trabajo de baja cualificación y por el acceso a los servicios y prestaciones del estado de bienestar. Son, en otra versión, votantes mayoritariamente de bajo nivel educativo, motivados por una sensación de amenaza cultural, a menudo residentes en el mundo rural. La creciente diversidad les genera una percepción de que su forma de vida tradicional está en riesgo y desarrollan un rechazo xenófobo a la inmigración que los partidos de la nueva derecha radical aprovechan electoralmente.
Uno de los tópicos más repetidos desde la emergencia electoral de Vox en Andalucía es que, finalmente, España se asemeja al resto de países europeos y ya dispone de su propio partido de derecha radical como tienen en Francia, Italia, Suiza, Austria, Alemania, Grecia, Suecia o Noruega, entre otros. Ya somos plenamente europeos, dicen algunos analistas españoles. Y, junto con el tópico más o menos ocurrente, vienen también los análisis precipitados.
De inmediato recurrieron a las plantillas de análisis que se han aplicado a aquellos países. Son esquemas de interpretación que nos hablan de votantes de clases trabajadoras, muchos de ellos antiguos votantes de la izquierda, que basculan hacia la extrema derecha como reacción, fundamentalmente, a la inmigración. Son los perdedores de la globalización, que compiten con los nuevos inmigrantes por puestos de trabajo de baja cualificación y por el acceso a los servicios y prestaciones del estado de bienestar. Son, en otra versión, votantes mayoritariamente de bajo nivel educativo, motivados por una sensación de amenaza cultural, a menudo residentes en el mundo rural. La creciente diversidad les genera una percepción de que su forma de vida tradicional está en riesgo y desarrollan un rechazo xenófobo a la inmigración que los partidos de la nueva derecha radical aprovechan electoralmente.
domingo, 13 de enero de 2019
¿Qué hacemos con VOX?
La extrema-derecha (VOX) encuentra en los últimos tiempos un terreno cada vez más amplio en el que sembrar su discurso de odio ultranacionalista, racista, machista y clasista. Frente a este crecimiento, algunos sectores de la izquierda burgalesa se limitan a plantear la táctica del, cito textualmente, "no darles más protagonismo". Hablamos de una organización que colabora habitualmente con partidos y movimientos ultranacionalistas y neo-fascistas en toda Europa y que promueve, aquí en España, la derogación de la Ley de Violencia de Género y la ilegalización de opciones políticas enteras solo para empezar.
Esta semana, en una cafetería, durante la tertulia política de un canal generalista, escuché hasta 15 veces la palabra VOX en 3 minutos (sic). Es innegable el papel decisivo de los medios de comunicación del sistema en el blanqueamiento de la extrema-derecha. Ahora bien, en este contexto, proponer como todo plan de acción, obviar sus actos y actividades ("no darles más protagonismo") no sólo es irresponsable política, y hasta éticamente, sino que es imposible y por lo tanto inútil, porque el protagonismo ya lo tienen y su discurso de odio sigue extendiéndose.
Tenemos que organizarnos del MODO MÁS UNITARIO posible y hacer una intensa labor de pedagogía política, barrio por barrio, para desenmascarar a VOX y desmontar su programa: ultranacionalista, racista, machista y anti-social (antiobrero y neo-liberal). Punto por punto.
Pero es INDISPENSABLE, a su vez, disputar y confrontar, también del modo más unitario posible, a VOX en TODOS LOS ESPACIOS. Absolutamente EN TODOS.
La "táctica del avestruz" por la que apuestan algunos sectores de la izquierda burgalesa ha demostrado históricamente y de un modo trágico su ineficacia.
Estamos a tiempo de ponernos a trabajar seriamente en ello. Hay mucho en juego.
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Memorialismo antifranquista y republicano más allá del Pirineo
Por Acacio Puig No podía ser de otro modo porque la gesta que constituyó la Guerra de España fue el gran aldabonazo que en la década de ...





